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Salud y Plenitud
Escrito por Pamela González   

BaileEste artículo está dedicado a todos aquellos que están dispuestos a bailar al ritmo de su propia vida. Al bailarín, quien al escuchar un ritmo empieza a zapatear. Al tímido, que no baila por sus prejuicios o simplemente porque piensa que no sabe bailar. Al curioso, que le pareció atractivo el título y nunca imaginó que se trataría de un señuelo para atraer a más personas al mágico mundo del baile. De igual manera, este artículo es para saludar a los ya desinhibidos e ingeniosos bailarines.

Ahora estimado lector, lo invito a ampliar su percepción acerca del movimiento y a descubrir las cualidades de una disciplina con una gran similitud a los deportes, también conocida como el arte del movimiento: el baile.

Pocas personas están acostumbradas a bailar. La mayoría, ya sea por falta de ocasiones para hacerlo, o falta de valor cuando se da la ocasión, buscan otras alternativas cuando se trata de ejercitar el cuerpo. Asimismo, muchos ignoran los benecios que el baile puede brindar a la salud y su singularidad como medio de expresión.

El baile es el medio por el cual se ponen en escena emociones, sentimientos, ideas y pasiones expresadas. Para lograr esto se requieren cinco elementos: ritmo, forma, espacio, tiempo y energía. Algunas veces impera el ritmo, otras el uso del espacio, todo depende del carácter de la danza. Éste puede ser: Jazz, Ballet, Danza del Vientre, Tap, Baile de Salón, Salsa, Biodanza, Capoeira y muchos más. El baile es una forma excelente de ejercitar el cuerpo. La experiencia de aprender a moverse y dejarse llevar por la música y la sensación de bienestar que produce tener la mente y el cuerpo ocupados en una misma actividad, son elementos que le ayudan a mantenerse sano y favorecen la pérdida de peso. También nos proporciona vitalidad, ayuda a la autoestima pues aumenta la seguridad, al sentirnos capaces de seguir el ritmo. Incluso facilita tener nuevas amistades, porque acudir a clases de baile regularmente fomenta el sentimiento de unión y de pertenencia a un grupo entre quienes lo practican. Nos permite siempre olvidarnos por un tiempo de los problemas al expresar corporalmente las sensaciones y sentimientos de manera más natural y desinhibida.

Además, bailar es una expresión natural y espontánea del ser humano. Es utilizada por nosotros como una forma de comunicación y expresión, incluso de aquellos sentimientos difíciles de comunicar con palabras.

A veces, hacer un enunciado no implica que estemos diciendo lo que realmente deseamos transmitir. Cuando lo expresamos por medio de movimientos (lenguaje corporal), no sólo lo expresamos, sino también sentimos cómo la energía de la intención provoca el movimiento. Dado esto último, bailar es aprender a percibir la energía y los cambios en nuestro medio (ritmo y espacio) para absorberlos y entrar en sintonía con ellos, devolviendo por medio del movimiento un poco de nuestra esencia al mismo entorno.

El universo tiene un ritmo, el mundo entero tiene un ritmo, los ciclos de vida y muerte llevan un ritmo. Hemos imitado, procesado y transformado los sonidos y movimientos de la naturaleza para crear la danza.

El hombre, en este intento de asemejarse al ambiente que lo rodea, expresa su gratitud y sentido de pertenencia mediante el baile. Aunque no todos lo perciban de la misma forma, cada quien baila a su manera, dependiendo de las situaciones que viva y el ritmo de su día a día. Una madre baila cada vez que prepara a su hijo para ir al colegio, los estudiantes por su parte bailan al cambio de períodos y semestres, un empresario baila cuando negocia con los clientes y éstos a su vez en sus rutinas… en fin, todos intercambiamos ideas y compartimos energía. De la misma forma, cada individuo se desenvuelve a su manera en la práctica del baile como disciplina artística.

Entonces, estimado lector, dejo en sus manos la decisión acerca de en dónde y cuándo bailar, mas no la de decidir si lo hace o no, pues cada persona tiene un corazón que le recuerda el ritmo de la vida y el deseo de exteriorizar y comunicar simbólicamente (y con todo su cuerpo) una parte de la propia existencia. Bailar es sencillamente una expresión inigualable e irremplazable. Rompa la inercia, levántese en cuerpo y alma, lo invito a menear el cuerpo, energizar el espíritu, despabilar los músculos y expresar lo que siente, hoy, “aquí y ahora”

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elisa  - salud y plenitud |13-08-2009 06:55
que interesante informacion cada quien baila segun en donde se encuentre cada
quien. bueno cada dia se aprende algo nuevo, cada quien tiene un carozon que le
recuerda el significado del baile.
elisa  - salud y plenitud |13-08-2009 06:52
que interesante todo lo que significa el bailar.
eso no lo sabia. y por mi mente
habia pasado eso.
que todas las personas bailan claro cada una en su forma , de
trabajo estudio, y tiempo.
cada dia se aprende algo nuevo. saluditos
 

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