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La Danza Sagrada en Ronda Correo electrónico
Salud y Plenitud
Escrito por Sara Monacelli   
 
“Nosotros somos aquellos, los de la danza, nuestros pies se fortalecen golpeando el duro suelo.”
Sengor. (Poeta senegalés)

danzaLa danza en ronda es una de las formas más antiguas de expresión corporal. Todos los participantes se orientan hacia un centro común creando un campo de fuerza que supera la energía de cada individuo. La constante búsqueda de armonía, equilibrio, intercambio y relaciones, orden y belleza, es evidente entre pueblos y culturas tanto en oriente como en occidente.

En este caso, la danza no tiene la intención de ser un espectáculo, sino más bien, es un momento (un ritual) de participación e intercambio. Conciente de la respiración, del sonido y del movimiento se llega a un mejor conocimiento de si mismo. Se baila en círculo para honrar la naturaleza y exaltar la vida. Bailar es entrar en contacto con nuestra esencia mas profunda y compartirla sin barreras con otros. Explorando la energía que viene del movimiento, La Danza Sagrada se convierte en una forma de meditación y oración, en la fusión de los participantes en un estrecho contacto con el mundo interno. El ritmo es la esencia de todas las cosas y el medio de comunicación hacia el mundo.

En Turquía, los Sufi, llaman a la música el alimento para el alma, gracias a ella la conciencia se libera del cuerpo y de la mente. La Danza Africana celebra la vida y a través del ritmo de las percusiones se representan las fases de la existencia. La Danza del Vientre era practicada por las parturientas, estimuladas por quienes las asistían a imitar los movimientos del vientre para que el parto fuera menos doloroso, era además, una danza asociada a los ritos de fertilidad de la tierra. Desde Escocia hasta Turquía y del África hasta la India, la danza aún sirve para comunicarse con las fuerzas de la naturaleza y permite entrar en armonía con quien está a nuestro lado.

Las danzas de la humanidad se pierden en las noches del tiempo: se bailaba por gozo, por dolor, para celebrar el nacimiento, y para expresar la esperanza de vida en el mas allá, al morir, para festejar el matrimonio, o la iniciación, para prepararse para el combate, para saludar a quien volvía de la pesca o de la cacería, en épocas en que algunas veces había mas de alguno que no retornaba más. Se bailaba para dar la bienvenida a las estaciones del año y para honrar el resto de la creación, a los árboles y a los animales que nos dan la vida y cuyas existencias están entrelazadas con las nuestras.

Las danzas tradicionales son expresiones locales de la matriz que nos da la vida, o sea, de los lugares físicos que nos amparan. Junto al canto, la danza ha sido siempre un medio muy fuerte para sentir la unidad intima de la comunidad humana, para mantener estrechos los lazos entre los vivos y para dejar abierta la puerta entre el mundo de los vivos y el de los muertos.



¿Por qué “Sagrada”?

Este término fue escogido para recordar que las danzas no solo son una actividad para el cuerpo físico sino que nos armonizan a todos los niveles incluyendo también el cuerpo emotivo y mental, adecuándonos con la tierra y el espíritu. Mas allá de una connotación religiosa específica bailamos en la conciencia de ser uno con toda la humanidad, honrando por medio de la danza, todos los aspectos de la Vida que consideramos “sagrados”. El término alemán “Heilige tanz” usado en un primer momento para definir esta búsqueda y que fue sucesivamente traducido al ingles como “sacred dance”, comparte su raíz con heilen (sanar) y heil (entero). De aquí se intuye lo que Bernard Wosien, el padre de LA DANZA SAGRADA EN RONDA quiso subrayar de la experiencia de lo “sagrado”: “un retornar a la integridad, a la satisfacción y a la unidad”.

¿Por qué bailamos?

porque genera alegría, relajamiento y armonía

porque ofrece la oportunidad de conocer y experimentar danzas de muchas culturas e invita a encontrar la unidad en la diversidad

porque nos lleva a contactar con nuestra interioridad y con la fuente de inspiración de nuestra Esencia

porque nos ayuda a vivir con mas conciencia armonizándonos a través del movimiento y de la relación de grupo

porque promueve una cultura de paz estimulando la creación de un espíritu comunitario basado en la cooperación

porque aporta una contribución energética positiva al Planeta, al cual se ofrendan concientemente las cualidades benéficas de la danza.





La Ronda (El Círculo)

La Ronda (El Círculo) es la figura coreográfica mas antigua, simbólicamente representa la unidad con el Todo, nos conecta con los ciclos de la naturaleza y a lo sagrado de la vida. Bailando en ronda (círculo) llegamos a ser participes el uno del otro, del viaje humano sobre la Tierra, desarrollamos valores de aceptación, respeto, compañerismo y amor. La Danza Sagrada en Ronda nos abre a la Vida Infinita y a nuestra intuición, con sus símbolos expresados “en forma de movimiento” y “gestos” opera sobre nuestra conciencia despertando arquetipos universales que nos conectan con nuestra Fuente Espiritual.

La Mandala

“Mandala” es un término sánscrito usado para definir una imagen simbólica que se desarrolla alrededor de un centro con un valor altamente meditativo, evocativo y terapéutico. Observar el diseño revela una energía interna, estimula la fuerza y la intuición, ayuda a percibir la armonía y la perfección de la creación de quienes lo integramos. La palabra “Mandala” literalmente significa círculo sagrado, está presente en todo el mundo como un arte expresivo religioso y se le asocia en algunas culturas (como por ejemplo en el budismo e hinduismo) a un rito especial contemplativo de ejecución con el fin de evocar una conciencia espiritual de la vida. Cada forma geométrica que nace de un centro, puede definirse como Mandala: podemos encontrarla en los rosetones de las iglesias, en los laberintos, en la forma de algunos templos, así como en la naturaleza y dentro de nosotros, en los cristales, en las flores, en las conchas, en los troncos de los árboles, en la forma de la pupila y de las células. La danza en ronda se puede definir como un mandala en movimiento porque desarrolla en el espacio formas mandalicas que crean un ambiente “sagrado”, un espacio interno de bienestar y de unidad. Muchas danzas tradicionales contienen naturalmente este lenguaje simbólico subrayando la necesidad evidente del ser humano de expresar a través del cuerpo los valores más profundos de la vida.

Desde hace algunos años ya, un grupo de amigos en Gubbio baila encontrándose cada semana, bajo la dirección de Beatrice, quien aprendió en Findhorn estas danzas. Ella ha enseñado no solamente en sus pasos sino que también en el espíritu del bailar juntos, en el sentido de crear unidad en estos tiempos fragmentados.Es así como los nombres de las danzas, Kos, Mikonos, To Paramitni, Rumelai, Andrò, Ambi Dagets, Cornish Snail, Mackya Yollari, Ningun Atik, nos evocan lugares a donde el fuerte sentido de comunidad ha dado a luz músicas, ritmos y pasos compartidos por siglos y tal vez por milenios.

Hoy día, un vasto numero de nosotros, transformados en huérfanos espirituales por nuestra la sociedad de consumo, encontramos a través de estas danzas, el camino de vuelta a casa, a nuestro hogar espiritual, hacia un nuevo sentido de comunidad, cuando nos tomamos de las manos y volvemos a entrar en aquel eterno-presente mágico, que nos une a los danzantes de todos los tiempos.

Sobre la autora

Sara Monacelli nació en Gubbio en 1981. Se graduó en Historia, Ciencias y Técnicas de la Música y del Espectáculo en los años 2004-2005 de la Facultad de Letras y Filosofía de la Universidad de los Estudios de Roma “Tor Vergata” con una tesis sobre la Historia del Cine Italiano. Posteriormente se graduó de la European Film College, en Dinamarca 2008. Ha logrado experiencias diversas en la industria del cine como diseñadora de set ocupándose también de la instalación artística. Ha sido desde siempre una apasionada de la fotografía y del documental. En 2007 fue la ganadora del concurso nacional “El color de la música” con fotografía sobre la Danza en Ronda bajo la curaduría de la Organización no Gubernamental DISVI MAIS e. Re Te, para la realización del Proyecto de Educación para el Desarrollo cofinanciado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia.
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