Revista Vivir
blog
Banner

¡Suscribete!

E-mail:

Nombre:

Telefono:

Deseo recibir noticias, promociones y eventos
¡Si, gracias!
No, solo quiero recibir el boletín.

Revista Vivir on Facebook
Las Cuatro Estaciones Correo electrónico
Mente y Alma
Escrito por Maria Cristina Crespo   

Las Cuatro EstacionesLa vida es un perfecto ciclo de etapas que vienen y van, cambiando al ritmo de un aprendizaje perfecto que tantas veces se escapa de nuestra encaprichada conciencia. Bien decía el sabio Salomón que en este mundo todo tiene su hora, un momento para nacer y otro para morir, uno para llorar y otro para reír, un momento para abrazarse y otro para separarse...

 

Así, cada relación en nuestra vida, por más agradable o tormentosa que sea, tiene también su momento, su cadena de lecciones, sus altos y sus bajos, sus momentos felices y aquellos que acarrean tristeza. Cada relación, lo sepamos o no, es una oportunidad perfecta que el Universo nos envía para conocernos mejor, desafiarnos a ser una mejor versión de nosotros mismos, empujarnos a ver lados de nuestro ser que no hubiéramos podido ver sin ellas. Y en mi caso, como para muchos otros que conozco, una de las relaciones más profundas y desafiantes en mi vida, ha sido la relación con mi padre. Es por ello que, en este mes en que celebramos esta relación sagrada, quiero invitar a cada lector a que me acompañe en un viaje que he denominado "Las cuatro estaciones". A través de él busco que, con mi propia experiencia, usted pueda encontrar el increíble regalo en su relación con el Papá que el Universo escogió especialmente para usted.

PRIMERA ESTACION, AMOR A PRIMERA VISTA: Recuerdo que, desde muy pequeña, mi papá era una figura un tanto inalcanzable en días de trabajo. Sus horarios no coincidían con mis hábitos de sueño tempraneros y ello sólo me llevaba a anhelar aún más su presencia en los fines de semana en que, egoístamente, detestaba tener que compartirlo con mis hermanos. Cierro los ojos y puedo visualizar momentos esporádicos en que me sentaba en sus piernas para manejar el carro por la calmada y libre Avenida de las Américas de aquel entonces. Sus manos grandes sobre las mías detrás del volante me recordaban lo segura y confiada que podía estar si él estaba conmigo. No había nada que quisiera más en esa primera etapa de mi vida que disfrutar de mi papá tan solo para mí. Muy segura estaba que jamás encontraría amor por otro hombre como el que entonces sentía por él.  

SEGUNDA ESTACION, TODO POR AGRADARTE: En mis años escolares, mi amor por mi papá se volvió en una incesante necesidad de brillar frente a sus ojos. Empezaba ya a darme cuenta de lo sabio, inteligente y capaz que era mi padre. Nada era demasiado para él frente a mis ojos idolatrantes. Y, de allí, que empecé a luchar, a esforzarme con todo mi ser, por ser todo lo que él pudiera esperar de mí. Cualquier duda que tuviera del mundo y de la vida, él se convertía en mi enciclopedia ambulante - mi fuente interminable de conocimiento-. Mi necesidad de agradarlo me llevó a concluir que nunca podría descansar hasta no obtener su entera aprobación y admiración. Lejos estaba yo de comprender entonces que un padre no te ama por lo que haces, te ama por lo que eres...

TERCERA ESTACION, LA DESILUSION: Al iniciar el proceso de convertirme en un adulto independiente, empecé a cuestionar todo lo que había aprendido de mi padre. En mi adolescencia, su presencia me incomodaba pues juraba ya no llenar sus expectativas sobre mí. Todo lo que me pasaba o me dejaba de pasar, sin saber exactamente por qué, se convertía en su culpa pues proyectaba sobre él mi propio sentimiento de inadecuación. En esa etapa de mi vida, llegué a una conclusión aterradora: "Nunca seré suficiente para él, nunca seré lo que él quiere de mí". Y así, sin entender la profundidad del por qué, mi relación con mi padre se fue haciendo distante, confrontativa y dolorosa pues aquel hombre a quien mi corazón idolatraba se había convertido en el constante recordatorio de mi propia e ilusoria incapacidad.

CUARTA ESTACION, EL AMOR AUTENTICO: Llegué así a la plena adultez, a la etapa en que, al convertirme en madre, pude ver el ciclo iniciando de nuevo a través de los ojos de mis hijas y mi esposo. Y al pararme en medio de esta gloriosa etapa de mi vida, veo a los ojos de mi papá y comprendo que este hombre que envejece frente a mí, ha sido el perfecto factor, la piedra angular que me permite hoy ser la mujer en la que me he convertido. Si no fuera por ese enamoramiento inicial, si no hubiese existido esa constante lucha por agradarlo, si no me hubiera alejado de sus enseñanzas para encontrar mi propia verdad, las lecciones que su corazón guardaba para mí nunca hubieran podido entrar a mi vida y mi vida no sería lo hermosa que es hoy.

Así pues, en esta cuarta y linda estación en la que me encuentro, la única palabra que surge desde el corazón para un padre como el mío es gracias, gracias por tomar la misión de ser mi padre con tanta dignidad, con tanta entrega y con tanto amor. Gracias por permitirme estar en esta linda estación de mi vida en que, lejos de ser víctima de nuestra relación, soy capaz de encontrar amor puro, amor auténtico por el hombre que lo fue desde pequeña y siempre será, TODO para mí.

Comentarios
Añadir nuevo
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
HERMINIA HERRERA  - AMOR DE PÀDRE |16-07-2009 18:09
PORQUE CUANDO DESEO LEER ALGO EN LINEA LAS LETRAS SALEN ARABE CHINO BABILONIO Y
SE SE PUEDE LEER ME ENCANTA TODO ÑO QUE DICE ES DE MUCHA AYUDA BENDICIONES
Alvaro Fernandez Ravelo  - ¡Excelente! |13-07-2009 21:46
Excelente reflexión Mariacri. Lo importante es comprender que llegamos a
madurar todo tipo de relaciones.
Sergio Ponce  - Excelente |09-07-2009 16:38
Mariacri que lindo mensaje, gracias por compartir cosas tan intimas pero que
sirven de mucha inspiración para ver que siempre hay una oportunidad de cambiar
y que todo lo que nos sucede es por algo.
gracias
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
subir