Revista Vivir
blog
Banner

¡Suscribete!

E-mail:

Nombre:

Telefono:

Deseo recibir noticias, promociones y eventos
¡Si, gracias!
No, solo quiero recibir el boletín.

Revista Vivir on Facebook
De Regreso a Mi Correo electrónico
Mente y Alma
Escrito por María Cristina de Crespo   

caminoNo sé si le pasa a todos, pero en mi experiencia, justo cuando creo saber todo lo que necesitaba saber y me encuentro en ese punto extraordinario de la vida que llamo “plenitud”, algo inesperado sucede (dentro o fuera de mí) que me recuerda que esto de crecer y de aprender a vivir, nunca termina…

Sin embargo, creo que si empezamos por entender que, precisamente a eso vinimos a este mundo –a crecer-, ya vamos por el camino correcto. Y vaya si no; sería muy agradable que nuestro crecimiento fuera siempre placentero, pero parece ser que la regla universal es todo lo contrario.


Lo extraño es que, entender que nuestra verdadera evolución es la consecuencia del dolor y del sufrimiento maduramente asimilados, nos ha costado siglos de resistencia y negación como raza humana. Hay una parte dentro de nosotros que rechaza cualquier incomodidad, sin entender que es ese sentimiento non-grato precisamente lo que nos permitirá escalar un peldaño más en nuestra felicidad plena.

Ahora bien, puede que mi percepción le suene un tanto “optimista” (especialmente en medio de este negativismo que nos está carcomiendo como sociedad) y admito que mi punto de vista puede estar sesgado por estar inmersa en el mundo de la transformación personal, pero estoy convencida que algo está pasando en nuestra era, algo que nos está permitiendo abrir compuertas de crecimiento que antes hubieran sido totalmente inconcebibles… Mientras hace algunos años, nuestras preocupaciones como humanidad eran el desarrollo industrial y tecnológico (no es que ahora no sigamos en ello), hoy veo que el mundo empieza a regresar a sus raíces básicas. Nuestros actuales dilemas comienzan a centrarse en conocernos mejor, en entender un poco más el entorno que nos rodea, en conectar con la naturaleza y aprender de ella y, sobre todo, en prepararnos para sacar el mejor provecho de nuestra corta, pero emocionante, estadía por la tierra.


Es en este movimiento donde entro yo. De alguien cuya única preocupación en la vida era sobresalir y triunfar profesional y económicamente y cuyo ritmo de vida era tan incesante como alarma en la madrugada, surgió un vació tan grande y profundo que me llevo a cuestionarme absolutamente toda mi vida y asegurarme que “tiene que haber más sentido en la vida que esto que estoy viviendo…”


Lo difícil fue encontrarme con que me resultaba totalmente imposible poder observar otras realidades para mi vida que no fueran las que ya conocía. Y, ¿por qué? Por la misma razón que, como dice el proverbio hindú, el pez no comprende el agua en el que nada y el ave no puede sentir el aire en el que vuela…los seres humanos nos perdemos tanto en nuestras propias historias de vida, que ya no nos podemos verla de ninguna otra manera.


Irónicamente, para recordar todo lo que somos, para entender que nuestra actual realidad no es más que la creación de nuestra pasada inconsciencia, necesitamos de ojos frescos que nos ayuden a abrir los propios al mar de posibilidades que existen en nuestras vidas. Y eso es precisamente lo que me sucedió a mí. Contratando la ayuda de un coach personal, logré encontrarme de nuevo, logré desnudar las capas y capas de máscaras que habían escondido mi esencia y empecé a dejar mi naturaleza real empezar a brillar.

Y ¿qué hizo esta persona en mí? Curiosamente, sólo me permitió recordar las razones por las que me había escondido del mundo y de mi misma, me guió hacia el camino donde todos deberíamos de ir…dentro de nosotros mismos. ¡Desde allí, es fácil encontrar las respuestas a nuestras más complicadas preguntas!

Así pues, mi vida de repente se pintó como una hoja en blanco lista para ser decorada por todos los sueños más profundos de mi alma. Y lejos, muy lejos estaba yo de entender que mi llamado más profundo estaba basado precisamente en poder guiar a miles de otros –tan perdidos como solía estarlo yo- a encontrarse de nuevo.
De allí que, la abogada, financiera, ejecutiva exitosa se convirtiera hoy en la coach personal y empresarial que vive una vida feliz, enamorada de la vida, llena de luz e inspiración para compartir a todos los que también la busquen. Y todo ello, por permitirme ser guiada en el camino de vuelta a mí…
 

Comentarios
Añadir nuevo
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
Ana  - Gracias! |18-09-2009 10:21
A veces pienso que el ser humano tocó fondo y está tratando de vivir una vida
más espiritual,esto mellena de optimismo y alegría... pero otras tantas caigo
en una especie de angustia al verme rodeada de tanta vida "light".Como
estoy pasando por este último momento, debo agradecerte el comentario ya que me
llena de felicidad saber que no estoy sola.Gracias!
Gloria Melgar  - Secretaria |27-04-2009 10:57
María Cristina: Me encanto leer Cuerpo y Alma, sabe estoy en mis 50 años y
hace un par de semanas senti ese sentimiento de caer en la cuenta del ayer y
siempre e tratado de vivir aprovechando la naturaleza, la humildad y el ayudar;
pero también caí en la cuenta de tantas cosas que baje a una depre...por un
día completo, ya paso. Cuenteme como contacta uno un coach personal para
seguir aprendiendo cada día más a encontrar plenitud. Pienso que vivo una
vida feliz y amo la vida cada día más, pero me gustaría poder ayudar a mi
esposo a que mire y piense similar ya que siempre hemos visto todo diferente y
asi compartir mejor la vida al lado de nuestros 3 hijos. Saludes.
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
subir