|
¿Has escuchado alguna vez a alguien decir “este no es un buen momento para mí para pensar en dar, tengo problemas y primero debo arreglarme y después pensar en dar”?
Si bien puede haber cierta razón en el hecho que “debemos arreglarnos nosotros mismos antes de pretender arreglar a otros” hay un gran error cuando se piensa que “cualquier momento dado” puede no ser un buen momento para dar. Cualquier momento es un buen momento para dar, el secreto está en saber qué cosa podemos dar. No siempre podemos dar dinero, no siempre podes dar un consejo basado en la experiencia, no siempre podemos dar algo tangible, pero hay algo que siempre podemos dar, nuestro amor en la forma de un “aquí y ahora” dedicado por completo a otro ser humano, aunque sea corto, pero que sea profundo, bien enfocado y de calidad o bien que sea sincero, casual y muy divertido.
La risa, el llanto, el orgasmo y la meditación, son aquellos momentos en donde logramos nuestros mayores niveles de alineación y coherencia interior, entendiendo alineación como una congruencia profunda entre nuestra espiritualidad, nuestro pensamiento, nuestras emociones y nuestros sentimientos, y entendiendo por “coherencia” la sincronización del pulso de nuestros dos cerebros con nuestro corazón. Por eso son tan divinas todas esas vivencias, porque estando bien alineados, no nos cuestionamos, solo “somos lo que somos”, en completa libertad y por ello cuando nos suceden, la persona con quien la compartimos tiene la oportunidad de conocer una de las versiones más puras de nuestro ser, nuestro ser alineado, nuestro yo más autentico. Esto explica porque usualmente terminamos amando a la persona con la que mas compartimos la risa, el llanto, el orgasmo y la meditación (el silencio total y espontaneo) con mayor frecuencia. Soñar despiertos con dar algo a los demás, nos conecta con nuestra grandeza, con nuestro Dios interior, con Dios, con el todo…
Soñar despiertos es un acto de luz. Ese soñar noble y sin ego, y principalmente con “intención”, nos conecta con los canales de la magia y las fuerzas del universo, pues nuestros sueños de dar, son pedidos enviados al universo, los cuales lo hacen reaccionar y confabular a nuestro favor.
El punto está en no tener miedo, ya sea al fracaso, al ridículo o la carencia material o al mundo. La gloria no está en “lograr”, sino en estregarse a la lucha por un sueño. Esa es la verdadera gloria, lo que se logre tiene que ver con este mundo material, haberse entregado a la lucha honesta por un sueño de dar y amar, es la mejor escuela en nuestro mundo espiritual. Para eso venimos aquí.
MIENTRAS MÁS SUEÑO más lejos veo la crisis, más lejos veo este pequeño mundo material y más cerca veo mi propia gloria y mi realización interior, plasmada en mi capacidad y mi intensión sincera de dar algo de valor a los que me rodean.
En uno de los momentos más felices de mi vida, me encontraba con decenas de deudas y compromisos por cumplir, ¡todos de “corto plazo”! completamente quebrado y abandonado por un gran amor (léase con el corazón “partío”, como diría Alejandro Sanz). Decidí irme a las montañas en un retiro espiritual y de análisis nanciero (vaya una mezcla no muy inteligente de mi parte).
Pasaría tres o cuatro días recluido en la Tree-House del hostal Earthlodge (no dejen de visitar www.eartlodgeguatemala.com). Así fue como pasé esos días tratando de elaborar un SWAT Plan para resolver mis problemas y mi crisis personal, y lo único que venía constantemente a mi mente era la siguiente pregunta:
¿Cómo podría compartir con mucha gente mi recién adquirida capacidad de pasar por la peor crisis de mi vida de la forma en que lo estoy haciendo, es decir disfrutando el misterio, tratando de buscar las lecciones y bendiciendo la historia de mi vida que desde esos días me ha parecido una interminable colección de bendiciones?
Fue así como en mi “peor momento” hasta ahora, surgió uno de los sueños más bellos de mi vida, el cual a estas alturas ya se materializó: ¡dirigir una revista que ayude a los demás a Vivir mejor! El sueño de la revista no tenía que ver con mis nanzas, no tenía que ver con ganar dinero, no tenía que ver con recibir, este sueño y el proyecto que allí nació, se trataba, se trata y se tratará siempre de DAR.
Desde que lo afronté, lo asumí y me comprometí, TODO absolutamente en mi vida ha comenzado a uir de forma bella, productiva y hasta rentable.
¿Cómo puede ser eso posible?
Fácil: nuestros sueños de DAR nos conectan con nuestra grandeza y nuestra luz interior, nos ayudan minimizar nuestro ego y por ende nos hacen grandes. Y cuando estamos en esa situación “divina”, “lo divino” nos divisa, nos entiende y confabula para que la luz no se apague y nalmente nos manda su “magia”, la magia del universo, la magia y el “dulce toque de Dios” en nuestras vidas.
La conclusión que les transmito en esta carta editorial, es que en estos tiempos de crisis, contrario a lo que se nos enseña, debemos soñar mas con dar, no con recibir, debemos dar más, lo que sea que podamos dar, sea esto amor a una mujer, a un amigo, cinco segundos de respeto a un indigente extraño, la mitad de mi sándwich, una hora escuchando los problemas de alguien más y hasta viajes y viajes cuando tenemos poca gasolina, pero mucha más que la que tiene alguien que nos pidió que lo lleváramos a algún sitio. En n, para alguien que quiere dar algo, esta vida es un parque de diversiones, pues vivimos rodeados de necesidades de todo tipo, y nuestro prójimo se plantará en frente de nosotros de un millón de formas, dándonos esa oportunidad divina de dar algo, de ser bellos y de conectarnos con nuestra propia magia, lo cual es lo único que nos permite terminar con nuestras tribulaciones, nuestra pequeñas y grandes crisis.
¿Sigo soñando?
Si, como una máquina que trabaja a doble turno concibiendo formas de hacer este mundo mejor. ¿Me va mejor? Si, vivo el cielo en la tierra, ¡aunque no se note mucho en mis estados de cuenta! Ya no mido mi felicidad en mis Estados de Índices Financieros.
¿Que es importante en estos días difíciles?
Siéntate en silencio, a escuchar el silencio. Solo eso nos ayuda a dejar de escuchar el ruido interno de nuestro ego. Medita, reza o vive la naturaleza, las tres tácticas nos ayudan a encontrar nuestra alma y así escucharnos de verdad a nosotros mismos, en un plano superior.
Se sincer@ con los demás respecto de tu situación, mentir por vergüenza o pena social, es el signo de una vida aun dominada por el ego, y es la señal de que la salida de nuestra crisis aun está muy lejos. La sinceridad y la auto-aceptación de nosotros mismos y luego de la vida tal cual es, es el inicio de la salida y de la nueva luz.
Sueña, pide al universo, a Dios y principalmente pídele a los que te rodean, que te ayuden a DAR. Pronto estarás recibiendo, pero no como una transacción, sino mas como un proceso de agricultura, de siembra, fe, abono, fe, mas abono y más fe, y nalmente una cosecha, ¡que SIEMPRE viene de una forma inesperada! Lo cual hace bello y muy disfrutable, “el misterio”, uno de los aspectos más lindos de nuestra existencia y el cual muere por la adicción al control que típicamente sufre nuestro ego.
Los grandes libros con grandes lecciones vienen casi siempre en portada dura, las grandes crisis son esos grandes libros en nuestras vidas y está en nosotros buscar la lección o solamente darnos en la cabeza con la portada dura y continuar quejándonos y auto compadeciéndonos como si fuéramos pequeños seres sin grandeza y sin luz.
Disfruta la crisis desde otra perspectiva. Piensa que alquilaste una película muy bella, pero que en un momento tiene un pasaje horrible. Pese al dolor y la angustia que ese pasaje pueda tener, tú sabes que el final es hermoso y feliz. Eso hace la película aun más disfrutable, pues te ofrece misterio, algo que sabes que se resolverá, pero que aun no tienes ni la menor idea de cómo.
Esa es tu vida, una película divina, con un final hermosísimo y miles de misterios que disfrutar y resolver, llenos todos de grandes lecciones, las cuales bien enfrentadas, con mucha alma y muy poco ego, te harán un ser humano bello que aprendió a vivir el cielo en la tierra, ¡incluso el cielo en la crisis!
|