La tundra en un eco sistema con un clima extremo. La tundra no es un desierto, mas sin embargo es un lugar extremadamente solitario, donde solo sobreviven las formas de vida más tenaces y robustas. La tundra es un lugar de esencias fuertes, silencio extremo y soledad casi total. La tundra es un lugar mágico, donde colinda el mundo micro con el mundo macro, el plano material con el plano espiritual, donde todo lo mágico e increíble podría suceder sin que nadie lo vea y sin que nadie lo sepa.
Todos tenemos una tundra dentro de nuestro ser. Todos tenemos un rincón solitario, extremo y mágico donde nos reunimos únicamente con nosotros mismos, nuestros guías, lo mágico y lo divino. Todos tenemos un lugar interior tan lejano, que nosotros mismo tal vez nunca hemos llegado allí.
El Amuk: En ese lugar tan lejano dentro de nosotros, en ese lugar que casi parece una leyenda o un mito, mas que una realidad, vive el Amuk, nuestro espíritu esencial, nuestro yo sin ego, nuestro yo sin sexo, nuestro yo sin dualidad, nuestro yo que convive, a través del 8vo chacra, permanentemente con lo Divino y con el Amuk de todos los seres humanos que alguna vez han vivido y pasado por esta tierra y esta forma de existir
Que encontraras en tu Tundra? Allí, en nuestra tundra interior, están las respuestas, la paz, esta la dicha, el amor robusto y la luz. La verdadera integración con todos y con el todo.
El mapa: No existe un mapa para llegar a tu Tundra, sin embargo existen señales claras de que nos estamos acercando. Por ejemplo:
- Un gran silencio prolongado y placentero.
- Ausencia de ruidos físicos, mentales y emocionales.
- Una clara sensación de aislamiento y soledad que no causan dolor ni tristeza. (que se distingue de la desolación)
- Un vacío de sentimientos banales (orgullo, placer, pertenencia inclusive el amor de “pareja”).
- Una clara sensación de igualdad con los demás (sean padres, hijos, extraños, amigos, enemigos, amores, detractores, etc).
Cuando llegamos a nuestra Tundra verdadera, las reglas y las leyes que nuestra sociedad nos ha impuesto y que han regido nuestros actos empujándonos en un sentido o en otro, simplemente dejan de tener importancia, pues dentro de nuestro espíritu esencial, no necesitamos mandamientos ni reglas sociales para saber lo que es “bueno y malo”, por que bueno y malo en si no existen, solo sabemos que sentimos la paz o su ausencia, y así mismo sabemos diferenciar aquellos actos que nos llevan a sentir la paz o a su ausencia (angustia, desasosiego, rencor, rivalidad, envidia, complejo, tristeza, ira, celos, superioridad, inferioridad, etc.). Todas estas sensaciones se reducen a una MIEDO
El visitante: El visitante de su propia Tundra es una persona que se ama tanto a si misma y a los demás, que comprende que no podrá superarse, ser feliz y hacer feliz a otros, sin conocerse en esencia y por ello hace el sacrificio de aislarse de todo y de todos, para ser mejor y crecer, por si mismo y por los demás.
Es más fácil eludir el reto de crecer que aceptarlo. Es más fácil echarle la culpa a la vida y sus rudezas e intromisiones en nuestras vidas. Es mas fácil pensar que ya vendrá alguien que nos aguante tal como somos, cuando quien muchas veces ya no se aguanta es uno mismo.
La persona que visita su propia Tundra por primera vez, suele sentir Miedo y Coraje a la vez.
Miedo: Miedo a no encontrar nada dentro de si mismo, miedo a nos ser como los demás que ignoran su propia esencia y viven de accidente en accidente culpando a todo y sin aceptar la responsabilidad de sus propios destinos; miedo de no encontrar algo que satisfaga las múltiples adicciones que hemos desarrollado en el mundo exterior, tales como el poder, la imagen social, el sexo, el reconocimiento a nuestros esfuerzos, nuestras virtudes o la critica a nuestras debilidades y bajezas, al amor de pareja, el éxito y el aplauso, etc..
Coraje: El coraje no es la ausencia de Miedo. Es la certeza de que existe algo en nuestro futuro, tan bello y relevante que merece pasar por lo que sea para poder alcanzarlo.
El visitante de su propia Tundra no quiere que el mañana sea una extensión del hoy, quiere mañanas diferentes, cada vez más plenos, mas integrados, mas llenos de luz y de dicha, y por esa promesa de una mañana mejor, esta completamente dispuesto a aislarse hoy y los días que sean necesarios, hasta que se conozca, se ame, se acepte y haga de si mismo su mejor compañía y su mejor socio en la aventura de vivir.
Bienvenido a este camino hacia tu propia tundra, bienvenido a encontrar tu Amuk, tu renovación, tu futuro, tu dicha y tu plenitud.
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